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Ciencias Biomédicas

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Tanicitos y Alzheimer: una nueva ruta para eliminar tau del cerebro

2026-06-08

Walid Kuri Harcuch

Comentario sobre el artículoTanycytic degeneration impairs tau clearance and contributes to Alzheimer’s disease pathology.” Sauvé, F., Martinez-Gómez, R., Mbouamboua, Y., Ternier, G., Nampoothiri, S., Dupré, E., Garcia, L., Couralet, M., Dewisme, J., Lebouvier, T., Danis, C., Rasika, S., Dhenain, M., Kim, Y.-B., Ciofi, P., Buée, L., Landrieu, I., Pasquier, F., Lilamand, M., Paquet, C., Giacobini, P., Barbry, P., Maurage, C.-A., Nogueiras, R., Schwaninger, M., & Prevot, V. (2026). Cell Press Blue, 1, 100003. https://doi.org/10.1016/j.cpblue.2026.100003

La proteína tau es una proteína normal de las neuronas. Su función principal es ayudar a mantener organizada la estructura interna de estas células.

En la enfermedad de Alzheimer, tau se altera. Cuando esto ocurre, deja de funcionar correctamente y empieza a acumularse dentro de las neuronas. Con el tiempo forma agrupaciones anormales llamadas ovillos neurofibrilares. Estos ovillos son una de las señales características del Alzheimer. Su presencia se relaciona con daño neuronal, pérdida de conexiones entre neuronas y deterioro de la memoria y otras funciones mentales. Tau es necesaria para el buen funcionamiento de las neuronas, pero en el Alzheimer se altera, se acumula y contribuye al daño cerebral. Por eso es importante entender no solo cómo se forma tau anormal, sino también cómo el cerebro intenta eliminarla.

El estudio de Sauvé y colaboradores propone una posible vía para eliminar tau. El estudio se centra en los tanicitos, células localizadas en la pared del tercer ventrículo, una cavidad del cerebro llena de líquido cefalorraquídeo, en la región del hipotálamo. Los autores plantean que los tanicitos pueden tomar tau del líquido cefalorraquídeo y transportarla hacia la sangre, donde podría eliminarse. Esta propuesta se apoya en experimentos con células cultivadas y ratones, así como en el análisis de muestras humanas de líquido cefalorraquídeo, sangre y tejido cerebral post mortem. También usaron técnicas modernas para estudiar qué genes están activos en células individuales del cerebro.

La propuesta es importante porque cambia la pregunta central. En la enfermedad de Alzheimer, tau no solo podría acumularse porque se produce o se modifica de manera anormal. También podría acumularse porque fallan los sistemas que normalmente ayudan a retirarla del cerebro. El artículo es extenso porque reúne varias líneas de evidencia. No depende de un solo experimento, sino de resultados obtenidos en células, animales, muestras humanas y análisis moleculares.

La enfermedad de Alzheimer y el problema de tau

La enfermedad de Alzheimer se asocia con la acumulación anormal de proteínas en el cerebro. Dos son especialmente importantes. El amiloide-β forma placas fuera de las neuronas; y Tau que se altera y forma ovillos dentro de estas células. Sauvé y colaboradores plantean una pregunta adicional: ¿qué pasa si el problema no es solo que tau se acumule, sino que el cerebro no pueda eliminarla bien? Desde esta perspectiva, el Alzheimer no sería únicamente una enfermedad de proteínas dañinas que se forman en exceso, sino también de proteínas que no se eliminan con suficiente eficiencia.

Una vía de limpieza en el cerebro

Los tanicitos recubren parte del tercer ventrículo, una cavidad llena de líquido cefalorraquídeo. Son abundantes en la eminencia media, una zona del hipotálamo cercana a vasos sanguíneos. Su forma ayuda a entender su posible función. Un extremo del tanicito está en contacto con el líquido cefalorraquídeo. El otro se extiende hacia vasos sanguíneos. Por eso, estas células podrían actuar como un puente entre el líquido que baña al cerebro y la circulación.

La propuesta del estudio es que los tanicitos ayudan a mover tau desde el líquido cefalorraquídeo hacia la sangre. En la enfermedad de Alzheimer, esta ruta parece estar dañada. La evidencia proviene de distintos enfoques, células, ratones, muestras humanas y análisis de genes, que apuntan hacia la misma conclusión: los tanicitos podrían formar parte de un sistema de limpieza de tau.

Los tanicitos pueden captar y transportar tau

La primera pregunta fue si los tanicitos pueden captar tau. Para responderla, los autores usaron tau humana marcada con fluorescencia. Esta marca funciona como una señal visible al microscopio y permite seguir el recorrido de la proteína. Al exponer los tanicitos cultivados a esta tau marcada, observaron que, en menos de 30 minutos, la proteína ya estaba dentro de las células. Tau no apareció dispersa, sino contenida en pequeños compartimentos celulares semejantes a vesículas. Esto indica que no solo se pegó a la superficie del tanicito, sino que fue incorporada activamente. En otras palabras, los tanicitos pueden tomar tau del medio que los rodea y moverla dentro de la célula mediante compartimentos de transporte.

Después, los autores evaluaron si este proceso también ocurre en animales vivos. Inyectaron tau marcada en el líquido cefalorraquídeo de ratones y siguieron su recorrido. Después de la inyección, tau apareció rápidamente en los tanicitos de la eminencia media, tanto cerca del ventrículo como a lo largo de las prolongaciones que se dirigen hacia los vasos sanguíneos.

Cuando se bloquean los tanicitos, aumenta la patología de tau en ratones

Un experimento clave evaluó si los tanicitos son necesarios para transportar tau. Para ello, los autores bloquearon genéticamente el transporte vesicular en estas células. Al inhibir este transporte, disminuyó de manera importante el paso de tau desde el líquido cefalorraquídeo hacia la sangre. Este resultado muestra que los tanicitos no solo captan tau, sino que participan funcionalmente en su eliminación al torrente sanguíneo.

Después, los autores preguntaron si esta vía es relevante en un contexto de enfermedad. Para ello usaron un modelo de ratón con patología de tau semejante a la observada en Alzheimer. Al bloquear el transporte en los tanicitos, la acumulación de tau anormal aumentó, especialmente en el hipocampo, una región esencial para la memoria. El punto central es claro: cuando se daña esta vía de eliminación, tau patológica se acumula con mayor intensidad en una región cerebral vulnerable.

Evidencia en personas con enfermedad de Alzheimer

Los autores también analizaron muestras humanas de dos grupos independientes. Compararon los niveles de tau en líquido cefalorraquídeo que baña el cerebro y en sangre. En Alzheimer, tau suele estar elevada en el líquido cefalorraquídeo; la pregunta aquí fue si esa tau pasa a la sangre con la misma eficiencia que en personas sin la enfermedad. Los resultados mostraron que, en Alzheimer había más tau en el líquido cefalorraquídeo, pero proporcionalmente menos tau llegaba a la sangre. Esto sugiere una eliminación menos eficiente desde el compartimento cerebral hacia la circulación.

La observación fue más específica al comparar con otras proteínas asociadas con daño neurológico, como la cadena ligera de neurofilamento y y una proteína llamada GFAP. Estas también estaban elevadas en Alzheimer, pero no mostraron la misma disminución en la relación plasma/líquido cefalorraquídeo. Por ello, el defecto no parece reflejar una falla general en el paso de proteínas cerebrales a la sangre, sino una alteración más relacionada con tau o con la ruta de eliminación que utiliza.

Puentes celulares dañados en cerebros con Alzheimer

Una de las observaciones más llamativas del estudio provino del análisis de tejido cerebral humano post mortem. En los cerebros control, los tanicitos mostraban prolongaciones largas y organizadas. En los cerebros de personas con enfermedad de Alzheimer, muchas de esas prolongaciones aparecían fragmentadas o con aspecto de cuentas. Este cambio es relevante porque la función de los tanicitos depende de su arquitectura. Como sus prolongaciones conectan el líquido cefalorraquídeo con vasos sanguíneos cercanos, su fragmentación podría debilitar esa vía de comunicación y transporte.

Los autores también detectaron tau anormal dentro de los tanicitos en cerebros con Alzheimer. Sin embargo, esta tau no formaba los ovillos típicos que se observan en las neuronas. Aparecía como pequeños puntos dentro de las células, un patrón compatible con su transporte en vesículas. Esto apoya la idea de que los tanicitos podrían captar tau y moverla como parte de una ruta de eliminación.

En cambio, en cerebros de pacientes con demencia frontotemporal, una enfermedad distinta del Alzheimer, no se observó la fragmentación intensa ni el aspecto de “cuentas” en las prolongaciones de los tanicitos que sí se encontraron en el Alzheimer. En conjunto, los datos sugieren que los tanicitos pueden dañarse en varias enfermedades del cerebro, pero que el patrón más fragmentado parece estar más relacionado con la enfermedad de Alzheimer.

Cambios en la maquinaria de transporte de los tanicitos

Los autores analizaron la actividad génica en tejido hipotalámico mediante secuenciación de ARN de núcleos individuales. Esta técnica permite distinguir qué genes están activos en distintos tipos celulares dentro de un tejido complejo. En la enfermedad de Alzheimer, los tanicitos mostraron alteraciones en genes relacionados con el transporte vesicular. Este resultado es coherente con el resto del estudio: si estas células participan en el traslado de tau, una falla en su maquinaria de transporte podría reducir la eliminación de la proteína. La novedad del trabajo es proponer una vía adicional para la eliminación de tau. Sauvé y colaboradores proponen una ruta celular mediada por tanicitos, desde el líquido cefalorraquídeo hacia la circulación portal hipofisaria y luego hacia la sangre.

Por qué importa este estudio

Este trabajo amplía la forma de pensar la enfermedad de Alzheimer. La atención suele centrarse en el hipocampo, la corteza cerebral, las placas de amiloide, los ovillos de tau, la inflamación y la muerte neuronal. Aquí, en cambio, los autores destacan la pared ventricular del hipotálamo, una región que rara vez ocupa el centro de la discusión. La propuesta es que las interfaces entre el líquido cefalorraquídeo y la sangre podrían ser relevantes para la eliminación de tau. Si esta vía falla, la proteína podría permanecer más tiempo en los espacios líquidos del cerebro y favorecer su acumulación.

El estudio debe interpretarse con prudencia. Los experimentos en ratón son sólidos, pero no equivalen a una demostración directa en sujetos humanos. La relación entre tau en plasma y tau en líquido cefalorraquídeo es una medida indirecta de eliminación, no una observación directa del transporte por tanicitos en pacientes vivos. Además, el tejido humano post mortem corresponde a etapas avanzadas de la enfermedad. Aún falta saber si el daño de los tanicitos aparece temprano y contribuye a la progresión del Alzheimer, o si surge como consecuencia tardía del proceso neurodegenerativo.

Aun así, el trabajo ofrece una idea relevante: el cerebro podría depender de pequeños puentes celulares para mantener limpio su ambiente líquido. En la enfermedad de Alzheimer, algunos de esos puentes parecen dañarse. Si esto ocurre, tau podría eliminarse con menor eficiencia y contribuir a la carga de proteína anormal. La implicación terapéutica todavía es especulativa, pero abre una línea interesante de investigación. Si estudios futuros confirman que la disfunción de los tanicitos contribuye al Alzheimer, proteger estas células, restaurar su transporte vesicular o mejorar la salida de tau desde el líquido cefalorraquídeo hacia la sangre podrían convertirse en nuevas estrategias. Desde esta perspectiva, la enfermedad no sería solo un problema de acumulación de proteínas tóxicas, sino también de eliminación insuficiente.

Lecturas sugeridas:

  1. Tarasoff-Conway, J. M., Carare, R. O., Osorio, R. S., et al. (2015). Clearance systems in the brain—implications for Alzheimer disease. Nature Reviews Neurology, 11, 457–470.
  2. Iliff, J. J., Chen, M. J., Plog, B. A., et al. (2014). Impairment of glymphatic pathway function promotes tau pathology after traumatic brain injury. Journal of Neuroscience, 34, 16180–16193.
  3. Banks, W. A., Kovac, A., Majerova, P., Bullock, K. M., Shi, M., & Zhang, J. (2017). Tau proteins cross the blood-brain barrier. Journal of Alzheimer’s Disease, 55, 411–419.
  4. Wang, J., Jin, W.-S., Bu, X.-L., et al. (2018). Physiological clearance of tau in the periphery and its therapeutic potential for tauopathies. Acta Neuropathologica, 136, 525–536.

Declaraciones:

El autor declara no tener conflictos de interés para este artículo. Este comentario fue elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial para la organización, revisión de estilo y claridad del texto. La selección del artículo, la interpretación científica, la revisión crítica del contenido y la responsabilidad final del texto corresponden al autor.